The Project Gutenberg eBook of Buena Nueva de acuerdo a Marcos: Traducción de dominio público abierta a mejoras This eBook is for the use of anyone anywhere at no cost and with almost no restrictions whatsoever. You may copy it, give it away or re-use it under the terms of the Project Gutenberg License included with this eBook or online at www.gutenberg.net Title: Buena Nueva de acuerdo a Marcos: Traducción de dominio público abierta a mejoras Release Date: 2 May 2004 [eBook #12501] Language: Spanish Character set encoding: iso-8859-1 ***START OF THE PROJECT GUTENBERG EBOOK BUENA NUEVA DE ACUERDO A MARCOS: TRADUCCIÓN DE DOMINIO PÚBLICO ABIERTA A MEJORAS*** Development site http://de.geocities.com/nuestroamigojesus/bdp ------------------------------------------------------------------- Esta traducción se basa especialmente en la biblia World English Bible - WEB (http://www.ebible.org). Así como la biblia World English Bible, esta traducción y sus fuentes se liberan al dominio público. En particular están permitidos por siempre el uso ilimitado, la redistribución, reproducción y retransmisión por cualquier medio conocido o por conocer así como su modificación. Nosotros, los traductores, no ofrecemos garantía alguna, sólo quisiéramos hacer la voluntad de Dios (aunque no estamos seguros de estar haciéndola bien). Sin los conocimientos, ni autoridad que requiere una traducción de un texto inspirado por Dios, nos atrevimos a comenzar porque no habíamos encontrado una versión de este texto en español y de dominio público. Probablemente al traducir hemos introducido errores y eventualmente la versión en la que nos basamos también tenga (aunque hemos procurado comparar con otras traducciones). Quien movido por su fe en Jesús desee mejorar esta traducción está cordialmente invitados al grupo virtual evangelios-dp http://groups.yahoo.com/group/evangelios-dp Puede buscar actualizaciones o citar como fuente de la traducción: http://de.geocities.com/nuestroamigojesus/bdp Lo invitamos a difundir esta traducción, a mejorarla pero sobre todo a colaborar en la construcción del Reino de Dios que creemos se logra haciendo la voluntad de Dios, siguiendo a Jesús. ------------------------------------------------------------------- ------------------------------------------------------------------- Buena Nueva de acuerdo a Marcos ------------------------------------------------------------------- [1] 1 001:001 El comienzo de la Buena Nueva de Jesús Cristo, el Hijo de Dios. 001:002 Como está escrito por el profeta Isaías[2] «Observa, yo envió mi mensajero antes de tu gracia. Quien preparará tu camino antes de ti[3]. 001:003 Una voz [4] gritando en el desierto `¡Preparen el camino del Señor!¡Hagan sus caminos rectos[5]!´» 001:004 Juan estuvo bautizando[6] en el desierto, anunciando el bautizo de arrepentimiento para el perdón de los pecados. 001:005 Toda la gente de Judea y todos los de Jerusalén fueron a él. Fueron bautizados por él en el río Jordán mientras confesaban sus pecados. 001:006 Juan se vestía con piel de camello y un cinturón de cuero alrededor de su cintura. Comía grillos y miel salvaje. 001:007 Predicaba diciendo, « Después de mí viene el que es más fuerte que yo, ante quien no soy digno de inclinarme a desamarrar las cintas de sus sandalias. 001:008 Yo los bauticé en[7] agua, pero él los bautizará en el Espíritu Santo. » 001:009 Sucedió en esos días, que Jesús vino de Nazaret de Galilea, y fue bautizado por Juan en el Jordán. 001:010 Cuando se levantaba del agua, Juan vio el cielo dividirse, y el Espíritu descendiendo sobre Jesús como una paloma. 001:011 Una voz salió del cielo, «Tu eres mi Hijo amado, en quien yo estoy bien complacido.» 001:012 Después el Espíritu dirigió a Jesús al desierto. 001:013 Estuvo en el desierto cuarenta días tentado por el demonio. Estuvo con los animales salvajes; y los ángeles le sirvieron. 001:014 Después que Juan fue detenido[8], Jesús llegó a Galilea, anunciando la Buena Nueva de el Reino de Dios 001:015 y diciendo, «¡El tiempo se ha completado, y el Reino de Dios está a la mano[9]! Arrepiéntanse y crean en la Buena Nueva.» 001:016 Pasando por el lago de Galilea[10], vio a Simón y a Andrés, el hermano de Simón, pescando con una red, pues ellos eran pescadores. 001:017 Jesús les dijo, «Síganme, y los haré pescadores de hombres[11].» 001:018 Inmediatamente ellos dejaron sus redes, y lo siguieron. 001:019 Andando un poco más, vio a Santiago el hijo de Zebedeo, y a Juan, su hermano, quienes también estaban en el bote arreglando las redes. 001:020 Entonces Él los llamó, y ellos dejaron a su padre, Zebedeo, en el bote con sus empleados y fueron tras Jesús. 001:021 Fueron a Capernaum, y al siguiente día sabático [12] entró a la sinagoga y enseñó. 001:022 La gente estaba asombrada por su enseñanza, porque enseñaba con autoridad, y no como los escribas [13] 001:023 Había en la sinagoga un hombre con un espíritu impuro, y gritaba, 001:024 diciendo, «¿Qué tenemos que ver contigo, Jesús, tu Nazareno? ¿Has venido a destruirnos? Yo se quien eres tu: ¡El Santo de Dios!» 001:025 Jesús lo reprendió, diciendo, «¡Cállate, y sal de él!» 001:026 El espíritu impuro, haciéndolo convulsionar y chillando con fuerte voz, salió de él. 001:027 Todos estaban asombrados, se cuestionaban entre ellos diciendo, «¿Qué es esto? ¿Una nueva enseñanza? ¡Con autoridad Él ordena incluso a los espíritus impuros, y ellos le obedecen!» 001:028 La noticia sobre Jesús se difundió inmediatamente en toda la región de Galilea y las áreas vecinas[14 ]. 001:029 Después cuando habían salido de la sinagoga, entraron a la casa de Simón y Andrés, con Santiago y Juan. 001:030 La mamá de la esposa de Simón yacía enferma con fiebre, y le contaron sobre ella. 001:031 Él vino, la tomó de la mano, y la levantó. La fiebre la abandonó, y ella los atendió. 001:032 Por la tarde, cuando el sol se había ocultado, le trajeron a todos los enfermos, y aquellos que estaban poseídos por demonios. 001:033 Toda la ciudad estaba reunida en la puerta. 001:034 Jesús sanó muchos que sufrían diversas enfermedades, y expulso muchos demonios. A los demonios no les permitió hablar, porque ellos lo conocían 001:035 Temprano por la mañana, mientras todavía estaba oscuro[15], Él se levantó y salió, se dirigió a un lugar desierto, y rezó allí. 001:036 Simón y los que estaban con Él fueron tras Él; 001:037 lo encontraron y le dijeron, «Todos te están buscando.» 001:038 Él les dijo, «Vayamos a otros lugares en los siguientes pueblos, para que yo pueda predicar allá también, porque por esta razón he venido.» 001:039 Fue a las sinagogas de toda Galilea, evangelizando y expulsando los demonios 001:040 Un leproso vino a Él, suplicándole, arrodillado ante Él, y diciéndole, «Si quieres, puedes hacerme limpio.» 001:041 Jesús tuvo compasión de él[16], estiró su mano, lo tocó, y le dijo, «Yo quiero. ¡Queda limpio!» 001:042 Cuando dijo esto, de inmediato la lepra lo abandonó, y quedó limpio. 001:043 Inmediatamente le mando irse, y le advirtió estrictamente 001:044 diciéndole, «No se lo digas a nadie, pero muéstrate al sacerdote, y ofrece por tu limpieza las cosas que Moisés ordenó, como un testimonio para ellos.» 001:045 Pero él salió y comenzó a anunciarlo y ha difundir lo acontecido, así que Jesús ya no podía entrar abiertamente a una ciudad, pero se quedaba afuera en sitios desiertos, y venían a Él de todas partes. 2 002:001 Cuando volvió a entrar en Capernaum después de algunos días, se escuchó que estaba en la casa. 002:002 Entonces muchos se juntaron, de forma que no quedo espacio, ni siquiera cerca a la puerta; y Él les decía la palabra. 002:003 Cuatro personas fueron hacia Él, cargando un paralítico. 002:004 Cuando no pudieron acercarse más por la multitud, subieron al techo[17], quitaron el techo de donde Él estaba. Cuando lo habían descubierto, bajaron la camilla en la que estaba el paralítico acostado. 002:005 Jesús, viendo su fe, le dijo al paralítico, « Hijo, tus pecados te son perdonados.» 002:006 Pero había algunos escribas[18] sentados allí, pensando en sus corazones, 002:007 «¿Por qué dice este hombre blasfemias como esa? ¿Quién puede perdonar pecados sino solo Dios?» 002:008 Inmediatamente Jesús, percibió en su espíritu lo que estaban pensando, en su interior, y les dijo, «¿Por qué piensan estas cosas en sus corazones? 002:009 ¿Qué es más fácil, decirle al paralítico, `Tus pecados son perdonados;´ o decir, `Levántate, toma tu cama, y camina?´ 002:010 Pero sepan que el Hijo del Hombre tiene la autoridad[19] en la tierra para perdonar pecados» le dijo al paralítico 002:011 «Yo te digo, levántate, toma tu camilla, y ve a tu casa.» 002:012 Él se levantó, e inmediatamente tomó la camilla, y salió en frente de todos; todos estaban asombrados, y daban gloria a Dios, diciendo, «¡Nunca vimos algo como esto!» 002:013 Jesús salió de nuevo a la orilla del lago. Toda la multitud vino hacia Él, y Él les enseño. 002:014 Al pasar, vio a Levi, el hijo de Alfeo, sentado en la oficina de impuestos [20], y le dijo, « Sígueme.» Y él se levantó y lo siguió. 002:015 Sucedió, que estando sentado en la mesa de su casa, muchos recolectores de impuestos y pecadores se sentaron con Jesús y sus discípulos, porque había muchos que lo seguían 002:016 Cuando los escribas y los fariseos vieron que estaba comiendo con pecadores y recolectores de impuestos, dijeron a sus discípulos, «¿Por qué es esto, que Él come y bebe con recolectores de impuestos y pecadores? » 002:017 Cuando Jesús los escuchó, les dijo, «Aquellos que son saludables no tienen necesidad de un médico, sino aquellos que están enfermos. No vine a llamar al arrepentimiento a los justos sino a los pecadores.» 002:018 Los discípulos de Juan y los fariseos estaban ayunando, algunas personas fueron y le preguntaron, «¿Por qué los discípulos de Juan y los fariseos ayunan pero tus discípulos no ayunan?» 002:019 Jesús les dijo, «¿Pueden los invitados a la boda ayunar mientras el novio está con ellos? Mientras tengan al novio con ellos, no pueden ayunar. 002:020 Pero vendrán días en los que les quitarán al novio, y tendrán que ayunar ese día. 002:021 Nadie coce un parche nuevo[ 21] sobre un vestido viejo, porque el parche encoge y se separa del viejo, y se hace un hueco peor. 002:022 Nadie pone vino nuevo en odres viejos, porque el vino nuevo romperá el cuero, y el vino se derramará, y el cuero quedará destruido; en cambio ponen vino nuevo en odres frescos.» 002:023 Sucedió que Jesús caminaba un día de reposo por los sembrados de granos, y sus discípulos comenzaron, mientras los cruzaban, a arrancar las espigas. 002:024 Los fariseos le dijeron, «Observa, ¿Por qué ellos hacen eso, que no es legal el día sabático?» 002:025 Él les contesto, «¿No leyeron lo que David hizo, cuando él tuvo necesidad, y estaban hambrientos él y los que estaban con él? 002:026 ¿ Cómo él entró a la casa de Dios cuando Abiatar era un alto sacerdote, y comió pan sagrado, lo cual no era permitido sino para los sacerdotes, y también le dio a los que estaban con él?» 002:027 Él les dijo, «El día sabático fue hecho para los hombres, no los hombres para el día sabático. 002:028 Así que el Hijo del Hombre es señor incluso del día sabático. 3 003:001 Jesús entró de nuevo a la sinagoga, había allí un hombre que tenía una mano tullida. 003:002 Ellos lo miraban pues si lo sanaba el día sabático, podían acusarlo. 003:003 Él le había dicho al hombre que tenía la mano tullida, «Levántate.» 003:004 Jesús les dijo, «¿Es legal en el día sabático hacer el bien, o herir? ¿Salvar una vida, o matar?» Pero ellos callaban. 003:005 Después de mirarlos con indignación, apenado por la dureza de sus corazones, le dijo al hombre, «Estira tu mano.» Él la estiró, y su mano quedo curada, tan sana como la otra[22]. 003:006 Los fariseos salieron, y junto con los seguidores de Herodes conspiraron para destruirlo. 003:007 Jesús fue al lago con sus discípulos, y una gran multitud lo siguió de Galilea, de Judea, 003:008 de Jerusalén, de Idumea, de más allá del Jordán, y de Tiro y Sidón. Una gran multitud que había escuchado las cosas grandiosas que hacía, vino a Él. 003:009 Jesús habló con sus discípulos para que tuvieran un pequeño bote preparado cerca para que la multitud no lo aplastara. 003:010 Muchos había sanado, por esto todos los enfermos lo presionaban para poder tocarlo. 003:011 Cuando los que estaban poseídos por espíritus impuros[23], lo veían, se postraban a sus pies y gritaban, «¡Tu eres el hijo de Dios!» 003:012 Jesús les prohibió estrictamente dar a conocer quien era. 003:013 Jesús subió a la montaña y llamó a los que había elegido, y ellos fueron a Él. 003:014 Fueron doce, los que pudieron ser elegidos por Él y a quienes enviaría a evangelizar, 003:015 con autoridad para curar enfermedades y sacar demonios: 003:016 Simón, a quien le dio el nombre de Pedro; 003:017 Santiago hijo de Zebedeo; Juan, el hermano de Santiago, los llamo Boanegres, que significa hijos del trueno; 003:018 Andrés; Felipe; Bartolomé; Mateo; Tomás; Santiago el hijo de Alfeo; Tadeo; Simón el celote; 003:019 y Judas Iscariote quien después lo traicionó Jesús entró a una casa. 003:020 La multitud se reunió nuevamente, hasta el punto en que no los dejaban comer pan. 003:021 Cuando sus familiares escucharon esto, fueron a llevárselo: diciendo, «Él está loco.» 003:022 Los maestros de la ley que llegaron de Jerusalén dijeron, «Tiene a Beelzebú,» y «con la ayuda del príncipe de los demonios expulsa demonios.» 003:023 Él los llamó, y les enseño en forma de parábolas, «¿Como puede Satanás expulsarse a si mismo? 003:024 Si un reino está dividido en contra de si mismo, ese reino no podrá mantenerse. 003:025 Si un hogar está dividido, ese hogar no podrá mantenerse. 003:026 Si Satanás está en contra de si mismo y dividido, no podrá mantenerse, y tendrá su fin. 003:027 Pero nadie puede entrar a la casa de un hombre fuerte a robar, a no ser de que antes ate al hombre fuerte; entonces podrá robar su casa. 003:028 Yo les aseguro, todos los pecados del hombre le serán perdonados, incluyendo sus blasfemias; 003:029 Pero quien blasfeme contra del Espíritu Santo nunca tendrá perdón, es culpable de un pecado eterno[24].» 003:030 porque ellos dijeron, «Él tiene un espíritu impuro.» 003:031 La madre y los hermanos de Jesús llegaron y desde afuera lo mandaron a llamar. 003:032 Una multitud estaba sentada alrededor de Jesús y le dijeron, «Mira, tu madre, tus hermanos[25] y tus hermanas[26] están afuera buscándote.» 003:033 Él les contestó, «¿Quienes son mi madre y mis hermanos?» 003:034 Mirando a quienes se sentaban a su alrededor, dijo «¡Miren, mi madre y mis hermanos! 003:035 Todo aquel que haga la voluntad de Dios, es también mi hermano, mi hermana y madre.» 4 004:001 Nuevamente comenzó a enseñar a la orilla del lago. Una gran multitud estaba a su alrededor, así que subió a un bote en el lago y se sentó. Toda la multitud estaba a la orilla del lago. 004:002 Él les enseñaba muchas cosas en parábolas, y les decía en sus enseñanzas, 004:003 «¡Escuchen! Un campesino salió a sembrar, 004:004 y ocurrió, mientras sembraba, que algunas semillas cayeron sobre el camino, y los pájaros [27] vinieron y las devoraron. 004:005 Otras cayeron sobre suelo pedregoso, con poca tierra, e inmediatamente brotaron, porque la tierra no era profunda. 004:006 Cuando el sol subió las quemó; y como no tenían raíz se secaron. 004:007 Otras cayeron entre las espinas, las espinas crecieron, las sofocaron y no dieron fruto. 004:008 Otras cayeron en tierra buena, y dieron fruto, creciendo y \aumentando. Algunas dieron treinta veces más, algunas sesenta veces más, y algunas cien veces más.» 004:009 Y dijo, «Quien tenga oídos para oír, que oiga.» 004:010 Cuando estaba sólo, aquellos que estaban a su alrededor con los doce le preguntaron sobre las parábolas. 004:011 Jesús les dijo, «A ustedes se les dan los misterios del Reino de Dios, pero para quienes están afuera, todo se hace en parábolas, 004:012 porque `viendo pueden ver, y no percibir; y oyendo pueden oír, y no entender; a menos que cambiaran, y sus pecados les serían perdonados.´» 004:013 Les dijo, «¿No entienden esta parábola? ¿Cómo entenderán entonces todas las parábolas? 004:014 El campesino siembra la palabra. 004:015 Hay las que caen en el camino, cuando la palabra es sembrada; y cuando algunos la han oído, inmediatamente viene Satanás, y se lleva la palabra que ha sido sembrada en ellos[28]. 004:016 De forma similar hay las que son sembradas en lugares pedregosos, aquellos, que cuando escuchan la palabra la reciben con alegría. 004:017 No tiene raíces en ellos mismos, y duran poco tiempo. Cuando la opresión o la persecución llega a causa de la palabra, inmediatamente tropiezan. 004:018 Otras son las sembradas entre espinas. Estos son quienes han escuchado la palabra, 004:019 y las preocupaciones de este mundo[29], el engaño de la riqueza, y los deseos por otras cosas entran a sofocar la palabra, y se vuelve infértil. 004:020 Las que fueron sembrados en tierra buena: aquellos que cuando escuchan la palabra, la aceptan, y dan fruto, algunos treinta veces, otros sesenta veces, y algunos cien veces.» 004:021 Jesús les dijo, «¿Se trae la lampara para ponerla debajo de un cajón[30] o debajo de una cama? ¿No es para ponerla sobre una base? 004:022 Porque no hay nada escondido, que no llegue a ser conocido[31]; ni nada se hizo secreto, que no sea sacado a la luz[32]. 004:023 Si alguien tiene oídos para oír, que oiga.» 004:024 Él les dijo, «Pongan atención a lo que escuchan. Con la medida que midan, serán medidos y mas se te dará a ti que escuchas. 004:025 Pues a quien tenga mas se le dará, y a quien no tenga a ese se le quitará incluso lo que tenga.» 004:026 Jesús dijo, «El Reino de Dios es como si un hombre regara semillas sobre la tierra, 004:027 debe dormir y levantarse noche y día, y la semilla brotará y crecerá[33] y el hombre no sabe como. 004:028 Pues la tierra da frutos: primero la hoja, luego la espiga y después el grano completo en la espiga. 004:029 Pero cuando el fruto está maduro, inmediatamente él saca la hoz, porque la cosecha ha llegado.» 004:030 Jesús dijo, «¿Con qué compararemos el Reino de Dios? ¿Con que parábola lo ilustraremos? 004:031 Es como una semilla de mostaza, que cuando es sembrada en la tierra, es menos que todas las semillas[34 ] que hay en la tierra, 004:032 pero cuando es sembrada y crece, llega a ser más grande que todas las hierbas, y extiende grandes ramas para que los pájaros del cielo puedan alojarse bajo su sombra.» 004:033 Con muchas de tales parábolas les dijo la palabra, parábolas[35] que ellos podían escucharla. 004:034 Sin una parábola Él no les hablaba; pero en privado le explicaba todo a sus discípulos. 004:035 Ese día, cuando atardeció, les dijo, «Vámonos al otro lado.» 004:036 Dejando la multitud, se lo llevaron tal como estaba, en el bote. Otros botes pequeños lo acompañaban. 004:037 Una gran tormenta se levantó, las olas golpeaban el bote, una gran parte del bote ya estaba lleno de agua. 004:038 Jesús se encontraba en la popa dormido sobre una almohada, lo despertaron y le dijeron, «Maestro, ¿no te preocupa que nos estamos muriendo?» 004:039 Jesús despertó, y reprendió al viento, y le dijo al mar «¡Paz! ¡ Quédate quieto!» El viento cesó, y hubo una gran calma. 004:040 Jesús les dijo, «¿Por qué tienen tanto miedo? ¿Cómo es eso, que no tienen fe? » 004:041 Ellos estaban muy asustados y se dijeron unos a otros, «¿Quien es este que hasta los vientos y el mar le obedecen?» 5 005:001 Llegaron al otro lado del lago, a la región de Gerasa[36]. 005:002 Cuando había bajado del bote, de las tumbas salió a su encuentro un hombre con un espíritu impuro, 005:003 el hombre tenía por casa las tumbas. Nadie podía atarlo, ni siquiera con cadenas, 005:004 aunque a menudo lo habían atado con lazos y cadenas, él rompía las cadenas, y hacía pedazos los lazos. Nadie tenía la fuerza para dominarlo. 005:005 Siempre, día y noche, en las tumbas y en las montañas, él chillaba, y se cortaba con piedras. 005:006 Cuando vio a Jesús desde lejos corrió y se inclinó ante Él, 005:007 y gritando con fuerte voz, decía «¿Qué tengo que ver contigo, Jesús, tu hijo del altísimo Dios? Te pido por Dios, no me atormentes.» 005:008 Jesús le había dicho, «espíritu impuro ¡sal de este hombre!» 005:009 Jesús le preguntó, «¿Cuál es tu nombre?», él le contestó, «Mi nombre es legión, porque somos muchos.» 005:010 El espíritu le suplicaba que no lo enviará fuera de la región. 005:011 Había sobre el lado de una montaña una gran piara de cerdos alimentándose. 005:012 Todos los demonios le suplicaban diciendo, « Envianos a esos cerdos, para que podamos entrar en ellos[37].» 005:013 Una vez Jesús les dio permiso. Los espíritus impuros salieron del hombre y entraron a los cerdos. El rebaño de aproximadamente dos mil cerdos se lanzó al lago desde un acantilado y los cerdos se ahogaron en el lago. 005:014 Quienes los alimentaban huyeron, y contaron esto en la ciudad y en el campo. La gente vino a ver que era lo que había ocurrido. 005:015 Fueron donde Jesús, y vieron al que había estado poseído por demonios, sentado, vestido y cuerdo, aquel que había tenido la legión; y se asustaron. 005:016 Quienes lo vieron, declararon lo que había ocurrido al que estaba poseído por demonios y a los cerdos. 005:017 La gente comenzó a pedirle a Jesús que abandonara la zona. 005:018 Cuando Jesús entró al bote, el hombre que había estado poseído por demonios le pidió que le permitiera ir con Él. 005:019 Él no se lo permitió, pero le dijo «Ve a tu casa, donde tus amigos, y cuéntales las grandes cosas que el señor ha hecho por ti, y como Él ha tenido piedad contigo.» 005:020 Se fue y comenzó a proclamar en Decapolis[38] como Jesús había hecho grandes cosas por él, y todos se maravillaban. 005:021 Cuando Jesús había vuelto a la otra orilla, una gran multitud se le acercó; Él estaba en el lago. 005:022 Sucedió que uno de los dirigentes de la sinagoga, de nombre Jairo, vino; y viéndolo calló a sus pies, 005:023 y le suplicó diciendo, «Mi pequeña hija está a punto de morir. Por favor ven y pon tus manos sobre ella, para que pueda ser saludable y viva.» 005:024 Jesús fue con él, una gran multitud lo siguió y lo presionaban por todas partes. 005:025 Cierta mujer, que tenía un hemorragia desde hacía doce años, 005:026 que había sufrido mucho con muchos médicos, y que había gastado todo lo que tenía, y no mejoraba, sino al contrario empeoraba, 005:027 habiendo oído lo que se decía de Jesús, fue tras Él entre la multitud, y tocó sus ropas. 005:028 Pues se había dicho, «Si tan sólo toco su vestido, me aliviaré[39].» 005:029 Inmediatamente el flujo de sangre se detuvo, y ella sintió en su cuerpo que su enfermedad había sido sanada 005:030 Entonces Jesús, al percibir que había salido poder de Él, se volteó hacia la multitud, y preguntó, «¿Quien tocó mi ropa?» 005:031 Sus discípulos le dijeron, «Mira la multitud presionándote, Como dices, `¿Quien me tocó?´» 005:032 Él miró a su alrededor para ver a la que había hecho esto. 005:033 Pero la mujer, temerosa y temblando, sabiendo lo que le había ocurrido, vino y cayó frente a Él, y le dijo la verdad. 005:034 Él le dijo, «Hija, tu fe te ha hecho bien. Ve en paz, y queda curada de tu enfermedad.» 005:035 Mientras Él aún hablaba, vinieron de la casa del dirigente de la sinagoga diciendo, «Tu hija está muerta. ¿Para qué incomodar más al Maestro?» 005:036 Pero Jesús, al oír el mensaje, inmediatamente dijo al dirigente de la sinagoga, «No tengas miedo, sólo cree.» 005:037 Él no permitió que lo siguieran, excepto Pedro, Santiago y Juan el hermano de Santiago. 005:038 Entró a la casa del dirigente de la sinagoga y encontró conmoción, llanto y un gran lamento. 005:039 Cuando había entrado, les dijo, «¿Por qué están conmovidos y lloran? La niña no esta muerta, sino dormida.» 005:040 La gente lo ridiculizó. Pero Él, habiéndolos sacado a todos, tomó al padre de la niña a su madre y a los que estaban con él, y entró donde yacía la niña. 005:041 Tomándola por la manó, le dijo, «Talitha cumi;»[40] que traducido significa, «Niña, te digo, levántate.» 005:042 Inmediatamente la niña se levanto y caminó, ella tenía doce años. Ellos estaban asombrados, y profundamente admirados. 005:043 Él les ordenó estrictamente que nadie debía saber esto, y dijo[41] que algo debía dársele de comer a la niña. 6 006:001 Jesús salió de allí. Llegó a su propia tierra, y sus discípulos lo siguieron. 006:002 Cuando llegó el día de reposo, comenzó a enseñar en la sinagoga, muchos al escucharlo quedaban asombrados y decían, «¿De donde sacó éste hombre estas cosas?» y «¿Cuál es la sabiduría que fue dada a éste hombre para que tantas obras poderosas salgan de sus manos? 006:003 ¿No es éste el carpintero, el hijo de María y hermano de Santiago, José, Judas y Simón? ¿Acaso no están sus hermanas acá con nosotros?» La gente estaba ofendida con Él. 006:004 Jesús les dijo, «Un profeta no queda sin ser honrado, excepto en su propia tierra, entre sus parientes y en su propio hogar.» 006:005 Jesús no pudo hacer obras poderosas allí, sólo puso sus manos sobre algunas personas enfermas y las sanó. 006:006 Estaba asombrado de su incredulidad. Fue a los pueblos de los alrededores enseñando. 006:007 Llamó a los doce, y los comenzó a enviar de dos en dos; les dio autoridad para expulsar espíritus impuros[42]. 006:008 Les ordenó no llevar cosa alguna en su viaje, solo un bastón, ningún pan, ninguna bolsa, ni tampoco dinero en sus carteras, 006:009 que utilizaran sandalias y que no llevaran dos túnicas. 006:010 Él les dijo«En la casa que entren quédense hasta que partan del lugar. 006:011 Donde quiera que no los reciban ni los escuchen, cuando salgan de allí, sacudan el polvo de sus pies como testimonio contra ellos. Ciertamente, les digo, ¡será más tolerable para Sodoma y Gomorra en el día del juicio que para esa ciudad![43] » 006:012 Salieron y predicaron que la gente debía arrepentirse. 006:013 Sacaron muchos demonios, y a muchos enfermos los ungieron con aceite y los sanaron. 006:014 El rey Herodes escuchó esto, porque el nombre de Jesús se había hecho conocido, y dijo, «Juan el Bautista ha vuelto de la muerte, y por esto esos poderes obran en Él.» 006:015 Pero otros decían, «Es Elías.» Otros decían, «Es el profeta, o como uno de los profetas.» 006:016 Pero Herodes, cuando oyó esto dijo, «Es Juan, a quien yo decapité. Él ha vuelto de la muerte.» 006:017 Porque Herodes mismo había ordenado arrestar a Juan, y lo mantuvo en prisión por deseo de Herodías, la esposa de su hermano Felipe, con quien él se había casado. 006:018 Pues Juan le había dicho a Herodes, «No es permitido para ti, tomar la esposa de tu hermano.» 006:019 Herodías se puso en contra de él, y deseaba matarlo, pero no podía, 006:020 porque Herodes temía a Juan, sabiendo que él era un hombre correcto y santo, y lo mantenía seguro. Cuando lo escuchaba, hacía muchas cosas, y lo escuchaba gustoso[44]. 006:021 Entonces vino un día conveniente, en el que Herodes en su cumpleaños hizo una cena para sus nobles, los altos oficiales, y los dirigentes de Galilea. 006:022 Cuando la hija de Herodías vino y danzó, agradó a Herodes y a quienes se sentaban con él. El rey le dijo a la joven, «Pídeme lo que desees y yo te lo daré.» 006:023 Le juró ,«Lo que me pidas, te lo daré, hasta la mitad de mi reino.» 006:024 Ella salió, y le dijo a la madre, «¿Qué debo pedir?» Ella le dijo, «La cabeza de Juan el Bautista.» 006:025 La joven fue de prisa donde el rey, y le pidió, «Deseo que me des ahora mismo la cabeza de Juan el Bautista en una bandeja.» 006:026 El rey estaba demasiado apenado, pero a causa de su juramento, y de los invitados a su cena, no quiso negárselo. 006:027 Entonces el rey envió a un soldado de su guardia, y le ordenó traer la cabeza de Juan, y él fue, decapitó a Juan en la prisión, 006:028 trajo su cabeza en una bandeja, y la entregó a la joven; y la joven la entregó a su madre. 006:029 Cuando los discípulos de Juan oyeron esto, fueron, tomaron su cuerpo y lo pusieron en una tumba. 006:030 Los apóstoles se reunieron con Jesús, y le dijeron todo lo que habían hecho y todo lo que habían enseñado. 006:031 Él les dijo, «Vamos a un lugar apartado[45], para descansar por un momento.» Pues habían muchos que iban y venían, y no tenían tiempo libre ni para comer. 006:032 Se fueron en el bote a un lugar desierto. 006:033 La gente[46] los vio andando, y muchos reconocieron a Jesús y corrieron allí desde todas las ciudades. Llegaron antes que ellos y fueron donde Jesús. 006:034 Jesús salió, vio la gran multitud, y tuvo compasión de ellos, porque eran como ovejas sin un pastor, y comenzó a enseñarles muchas cosas. 006:035 Cuando se hizo tarde llegaron sus discípulos y le dijeron, «Este lugar está deshabitado y es tarde. 006:036 Diles que se marchen, así pueden ir a los pueblos y alrededores a comprarse pan, pues no tienen nada de comer.» 006:037 Pero Él les contesto «Denles ustedes algo de comer.» Ellos le preguntaron,«¿Deberíamos ir a comprar doscientos denarios[ 47] de pan, para darles de comer?» 006:038 Él les dijo, «¿Cuántos panes tienen? Vayan a mirar.» Cuando ellos supieron, dijeron, «Cinco y dos pescados.» 006:039 Él les indicó sentarse en grupos sobre el pasto verde. 006:040 Se sentaron en grupos[48], de a cien y de a cincuenta. 006:041 Jesús tomó los 5 panes y los dos pescados, y mirando al cielo, los bendijo y cortó los trozos de pan, y dio los pedazos a sus discípulos para que los repartieran, y dividió los pescados entre todos. 006:042 Todos comieron, y todos quedaron satisfechos. 006:043 Recogieron doce canastos llenos de los trozos cortados y de pescado. 006:044 Los que comieron los trozos de pan fueron[49] cinco mil hombres. 006:045 Después Jesús hizo que sus discípulos subieran al bote y fueran al otro lado a Betsaida, mientras Él despedía la multitud. 006:046 Después de despedirse de ellos subió a la montaña a orar. 006:047 Cuando llego la tarde el bote se encontraba en la mitad del lago, y Él estaba solo en tierra. 006:048 Jesús al ver los discípulos remando con dificultad, pues el viento estaba en contra, a la madrugada[50] llegó donde ellos caminando sobre el lago, y el hubiera seguido, 006:049 pero cuando lo vieron caminando sobre el lago creyeron que era un fantasma y gritaron; 006:050 pues todos lo vieron y estaban asustados. Pero Jesús inmediatamente habló con ellos y les dijo, «¡Anímense! ¡ Soy yo! No tengan miedo.» 006:051 Subió al bote con ellos; y el viento cesó, los discípulos estaban muy asombrados entre ellos y maravillados; 006:052 pues no habían comprendido lo de los panes, y sus corazones estaban endurecidos. 006:053 Cuando cruzaron, fueron a tierra en Genesaret, y amarraron el bote a tierra[51]. 006:054 Cuando habían salido del bote, la gente lo reconoció 006:055 y corrieron por toda la región, y comenzaron a traer a quienes estaban enfermos sobre sus camillas, donde oían que Él estaba. 006:056 En cualquier parte que el entrara, en villas, o en ciudades, o en el campo, la gente sacaba a los enfermos a las plazas, y le rogaban que les permitiera tocar sólo el borde de su vestido; y todos los que lo tocaban sanaban. 7 007:001 Los fariseos y algunos de los escribas que llegaron de Jerusalén fueron donde Jesús. 007:002 Cuando vieron a algunos de los discípulos de Jesús comiendo pan con manos impuras, es decir, sin lavárselas, lo encontraron errado. 007:003 (Pues los fariseos, y todos los judíos, no comen sin lavar antes sus manos y antebrazos, manteniendo la tradición de los ancianos. 007:004 No comen cuando vienen de la plaza de mercado, sin antes bañarse[52], y hay muchas otras cosas, que han recibido y mantenido: lavado de copas, jarras, recipientes de bronce y camas.) 007:005 Los fariseos y los escribas le preguntaron, «¿Por qué tus discípulos no andan de acuerdo a la tradición de los ancianos, y comen[53] sin lavarse las manos?» 007:006 Él les contestó, «Bien hizo Isaías profecías sobre su hipocresía, como está escrito, `Esta gente me honra con sus labios, Pero su corazón está lejos de mi. 007:007 Pero en vano me alaban mientras enseñan como doctrinas los mandamientos de los hombres.´ 007:008 «Pues ustedes dejan de lado los mandamientos de Dios, y siguen estrictamente la tradición de los hombres; el lavado de jarras y copas, y hacen muchas otras de tales cosas.» 007:009 Él les dijo, « Rechazan por completo los mandamientos de Dios, para poder mantener su tradición. 007:010 Moisés dijo, `Honra a tu padre y a tu madre;´ y, `Quien maldiga a su padre o a su madre, que sea condenado a muerte. ´ 007:011 Pero ustedes dicen, `Si un hombre dice a su padre o su madre, « Cualquier ganancia que pudieras haber recibido de mi es Corban[54], es decir, es dada a Dios[55];»´ 007:012 y así ustedes no le permiten a alguien hacer algo por su padre o su madre, 007:013 anulando la palabra de Dios por su tradición, que han continuado. Ustedes hacen muchas cosas como esta.» 007:014 Jesús llamó la multitud y les dijo, «Escúchenme, todos y entiendan. 007:015 No hay nada de afuera del hombre, que pueda entrar y hacerlo impuro; pero lo que sale del hombre es lo que lo hace impuro. 007:016 Si alguno tiene oídos para escuchar, ¡escuche!» 007:017 Cuando se alejó de la multitud y entró a la casa, sus discípulos le preguntaron sobre la parábola. 007:018 Él les dijo, «¿No comprenden ustedes tampoco? ¿No se dan cuenta que todo lo que entra de afuera del hombre no lo puede hacer impuro, 007:019 porque no va a su corazón, sino a su estomago, y entonces a la letrina, haciendo así que todas las comidas sean puras?» 007:020 Dijo, «Es lo que sale del hombre, lo que lo hace impuro. 007:021 Porque de adentro, de los corazones de los hombres, proceden malos pensamientos, adulterios, pecados sexuales, asesinatos, robos, 007:022 codicia, inmoralidad, fraudes, deseos lujuriosos, malos ojos, blasfemia, vanidad y estupidez. 007:023 Todas estas cosas malas vienen de adentro, y hacen impuro al hombre.» 007:024 Jesús se fue de allí a los límites de Tiro y Sidón[56]. Entró a una casa y aunque no deseaba que nadie lo supiera, no pudo evitar que se dieran cuenta. 007:025 Una mujer cuya pequeña hija estaba poseída por un espíritu impuro escuchó sobre Jesús, llego donde Él y se arrojo a sus pies. 007:026 La mujer era griega[57], una sirofenicia de nacimiento. Le suplicó que expulsara al demonio fuera de su hija. 007:027 Pero Jesús le dijo, «Deja que los niños se llenen primero, pues no es apropiado quitarles el pan y dárselo a los perritos.» 007:028 Pero ella le contestó, «Si Señor. Pero hasta los perritos debajo de la mesa comen de las migajas de los niños.» 007:029 Él le dijo, «Por lo que has dicho, ve por tu camino. El demonio ha salido de tu hija.» 007:030 Ella se fue para su casa, y encontró a la niña que había yacido en cama, con el demonio ya expulsado. 007:031 Nuevamente el partió de los límites de Tiro y Sidón, y fue hacia el lago de Galilea, cruzando la región de Decapolis[58]. 007:032 La gente le llevo a un sordo que también tenía impedimento para hablar. Le rogaron que pusiera su mano sobre él. 007:033 Él lo condujo lejos de la multitud, en privado, puso sus dedos sobre sus oídos, escupió saliva y tocó su lengua. 007:034 Mirando al cielo, suspiró, y le dijo, «¡ Ephphatha!» que significa, «¡Ábrete!» 007:035 Inmediatamente sus oídos se abrieron, y el impedimento de su lengua quedo liberado, y habló claramente. 007:036 Jesús les indico que no debían decirlo a nadie, pero entre más les indicaba, más ampliamente lo proclamaban. 007:037 La gente estaba asombrada fuera de toda medida y decía, «¡Él ha hecho todo bien. Ha hecho que los sordos oigan, y que los mudos hablen!» 8 008:001 En aquellos días, se reunió una gran multitud, y no había nada para comer, Jesús llamó a sus discípulos y les dijo, 008:002 «Tengo compasión de la multitud, porque se ha quedado conmigo ya tres días, y no tiene nada que comer. 008:003 Si los envió en ayunas a sus casas, se debilitarán en el camino, porque algunos han venido por un camino largo.» 008:004 Sus discípulos le contestaron, «¿De donde podríamos satisfacer a estas personas con pan en un lugar desierto[59]?» 008:005 Él les preguntó, «¿Cuántos pedazos de pan tienen?» Ellos dijeron, «Siete.» 008:006 Jesús ordenó a la multitud sentarse en el piso, y tomó los siete pedazos. Habiendo dado gracias[60], los partió, y los dio a sus discípulos para servirlo, y ellos sirvieron a la multitud. 008:007 Tenían unos pocos pescados pequeños. Habiéndolos bendecido, dijo que también los sirvieran. 008:008 La gente comió y quedo satisfecha. Recogieron hasta siete canastos de los pedazos de pan que sobraron. 008:009 Los que comieron eran cerca de cuatro mil. Entonces los envió a sus casas[61]. 008:010 Después Jesús subió al bote con sus discípulos, y llegaron a la región de Dalmanuta. 008:011 Los fariseos salieron y comenzaron a cuestionarlo[62] buscando de Él una señal del cielo, y probándolo. 008:012 Jesús suspiró profundamente en su espíritu, y dijo, «¿Por qué esta generación[63] busca una señal? Con certeza les digo, ninguna señal le será dada a esta generación.» 008:013 Los dejó, y nuevamente subiendo al bote, partió a la otra orilla. 008:014 Olvidaron subir pan; y en el bote no tenían más que un pedazo consigo. 008:015 Los instruyó diciendo«Estén atentos: cuídense de la levadura de los fariseos y de la levadura de Herodes.» 008:016 Razonaron entre ellos diciendo «Es porque no tenemos pan.» 008:017 Jesús, percibiéndolo, les dijo, «¿Por qué piensan que es porque no tienen pan? ¿No se dan cuenta aún, ni entienden? ¿Están sus corazones aún endurecidos? 008:018 ¿Teniendo ojos, no ven? ¿Teniendo oídos, no escuchan? ¿No recuerdan 008:019 cuando repartí los cinco panes entre cinco mil, cuántos canastos llenos de pedazos recogieron? Ellos le dijeron, «Doce.» 008:020 «Cuando los siete panes alimentaron a cuatro mil, ¿Cuántos canastos llenos de pedazos recogieron?» Le dijeron, «Siete.» 008:021 Él les preguntó, «¿No entienden aún?» 008:022 Llegó[64] a Betsaida. Le llevaron un hombre ciego, y le rogaron que lo tocara. 008:023 Jesús tomó al ciego de la mano y lo llevo fuera del pueblo. Después de humedecerle los ojos con saliva y colocar sus manos sobre él, le preguntó si veía algo. 008:024 Alzó la mirada y dijo, «Veo hombres; los veo como arboles caminando.» 008:025 Nuevamente puso sus manos sobre los ojos del ciego. Él miró fijamente, y quedó sano, y vio a todo el mundo claramente. 008:026 Jesús lo mando para su casa diciéndole, «No entres al pueblo, ni le digas a nadie del pueblo.» 008:027 Jesús se fue con sus discípulos a las aldeas de Cesarea Filipo. En el camino les preguntó a sus discípulos, «¿Quién dicen los hombres que soy yo?» 008:028 Ellos le dijeron, «Juan el bautiza, otros dicen Elías, y otros que alguno de los profetas.» 008:029 Jesús les dijo, «¿Pero ustedes quién dicen que soy yo?» Pedro contestó, «Tu eres el Mesías[65].» 008:030 Jesús les ordenó no contarle a nadie sobre Él. 008:031 Comenzó a enseñarles que el hijo del hombre debería sufrir muchas cosas y sería rechazado por los ancianos, los jefes de los sacerdotes y los escribas, sería asesinado y luego de tres días resucitaría. 008:032 Jesús les habló abiertamente. Pedro lo apartó de los demás y comenzó a reprenderlo. 008:033 Jesús volteándose y mirando a sus discípulos reprendió a Pedro diciéndole, «¡Aléjate de mi, Satanás! Pues tienes en la mente no las cosas de Dios sino las del hombre.» 008:034 Llamó hacia Él a la multitud junto con sus discípulos, y les dijo, «Quien desee seguirme, nieguese a si mismo, tome su cruz y sígame. 008:035 Pues quien quiera salvar su vida la perderá y el que pierda su vida a causa mía y la de la Buena Nueva la salvará. 008:036 Pues ¿De qué le sirve al hombre ganar el mundo entero, si pierde la vida? 008:037 ¿Qué dará un hombre a cambio de su vida? 008:038 De quien se apene de mi y de mis palabras en esta generación adultera y pecadora, el Hijo del Hombre también se apenará, cuando venga en la gloria del Padre con sus ángeles sagrados.» 9 009:001 Les dijo, «Con seguridad les digo, hay algunos aquí presentes que no probarán de forma alguna la muerte hasta que vean venir el Reino de Dios con todo su poder.» 009:002 Después de seis días Jesús tomó consigo a Pedro, Santiago y Juan y los llevo a una montaña alta donde estaban en privado, y la forma de Jesús cambió en frente de ellos. 009:003 Su ropa se volvió brillante, excesivamente blanca, como la nieve, como ningún lavandero sobre la tierra puede blanquearla. 009:004 Elías y Moisés aparecieron ante ellos, y hablaron con Jesús. 009:005 Pedro le dijo a Jesús, «Rabí, es muy bueno para nosotros estar aquí. Hagamos tres tiendas: una para ti, una para Moisés y una para Elías» 009:006 Porque él no sabía que decir, pues estaban muy asustados. 009:007 Una nube llegó y los cubrió y una voz salió de la nube, «Este es mi Hijo amado. Escúchenlo.» 009:008 De repente al mirar alrededor, ya no vieron a nadie más con ellos, sólo a Jesús 009:009 Cuando bajaban de la montaña, Jesús les indicó no contar lo que habían visto, sino hasta que el Hijo del Hombre se hubiera levantado de la muerte. 009:010 Ellos mantuvieron estas palabras en si mismos, cuestionándose el significado de «levantado de la muerte» 009:011 Le preguntaron «¿Por qué los escribas dicen que Elías debe venir primero?» 009:012 Él les contesto«Elías de hecho vino primero, y restauró[66] todo. ¿Por qué está escrito sobre el Hijo del Hombre, que debe sufrir muchas cosas y ser despreciado[67]? 009:013 Pero les digo que Elías ha venido, y ellos han hecho con él lo que han querido, así como está escrito sobre él.» 009:014 Cuando volvió donde los discípulos, vio una gran multitud alrededor de ellos, y escribas cuestionándolos. 009:015 Entonces, cuando la multitud lo vio quedó asombrada, y corrió hacia Él para saludarlo. 009:016 Él preguntó a los escribas, «¿Qué están preguntándoles?» 009:017 Uno de la multitud respondió, «Maestro, te he traído mi hijo quien tiene un espíritu mudo; 009:018 y siempre que lo toma lo tira al suelo, vota espuma por la boca, rechinan sus dientes y queda exhausto. He pedido a tus discípulos que lo expulsen, pero ellos no pudieron.» 009:019 Jesús le contesto, «Generación poco creyente, ¿Cuánto tiempo debo estar con ustedes? ¿Cuánto tiempo debo cargarlos? Traíganmelo.» 009:020 Se lo trajeron, y cuando lo vio de inmediato el espíritu lo hizo convulsionar, y cayo a tierra, revolcándose y votando espuma por la boca. 009:021 Jesús le preguntó al padre, «¿Cuánto tiempo ha pasado desde que esto le ha ocurrido?» Él le contestó, «Desde niño. 009:022 A menudo lo ha tumbado tanto en el fuego como en el agua, para destruirlo. Pero si tu puedes hacer algo, ten compasión de nosotros y ayúdanos.» 009:023 Jesús le dijo, «Si puedes creer, todo es posible para el que cree.» 009:024 Inmediatamente el padre del niño dijo con lágrimas, «¡Yo creo. Ayuda a mi falta de fe!» 009:025 Cuando Jesús vio a la multitud que venía corriendo en grupo, reprendió al espíritu impuro, diciéndole, «¡Tú espíritu mudo y sordo, te ordeno salir de él, y nunca más volver a entrar en él!» 009:026 Habiendo chillado y convulsionado fuertemente, salió de él. El niño quedó como muerto; tanto que algunos decían, «Está muerto.» 009:027 Pero Jesús lo tomo de la mano, lo levantó; y él se levantó[68]. 009:028 Cuando Jesús había entrado a la casa, sus discípulos le preguntaron en privado, «¿Por qué no pudimos sacarlo?» 009:029 Él les dijo, «Este tipo no puede salir con nada, excepto con oración y ayuno.» 009:030 Salieron de allí, y pasaron por Galilea. Él no quería que la gente lo supiera. 009:031 Estaba enseñando a sus discípulos y les decía « El Hijo del Hombre está siendo pasado a manos de los hombres, y ellos lo matarán; y después de muerto, al tercer día se levantará de nuevo.» 009:032 Pero ellos no entendieron lo que decía, y les asustaba preguntarle. 009:033 Jesús llegó a Capernaum, y cuando estaba en la casa les preguntó, «¿Qué estaban discutiendo entre ustedes en el camino?» 009:034 Pero ellos estaban silencioso, porque en el camino habían estado discutiendo unos con otros sobre quien era el más grande. 009:035 Él se sentó, y llamó a los doce; y les dijo«Si algún hombre desea ser el primero, debe ser el último de todos, y servirlos a todos.» 009:036 Tomó a un pequeño niño, y lo puso en el medio de ellos. Tomándolo en sus brazos, les dijo, 009:037 «Cualquiera que reciba uno de estos pequeños en mi nombre, me recibe a mí, y quien me recibe a mí no me recibe a mí, sino al que me envió.» 009:038 Juan le dijo, «Maestro, vimos a alguien que no nos sigue expulsando demonios en tu nombre; y se lo prohibimos, porque él no nos sigue.» 009:039 Pero Jesús dijo, «No se lo prohíban, porque no hay nadie que haga un trabajo maravilloso, y que rápidamente pueda hablar mal de mí. 009:040 Porque cualquiera que no esté contra nosotros está a nuestro lado. 009:041 Y cualquiera que les de un vaso de agua para beber en mi nombre, porque ustedes son de Cristo, con seguridad les digo, que él no perderá su recompensa. 009:042 Cualquiera que haga que uno de estos pequeños que creen en mí se equivoque, sería mejor para él ser arrojado al mar con una piedra atada al cuello. 009:043 Si tu mano te hace errar, córtatela. Es mejor para ti entrar a la vida mutilado, que teniendo tus dos manos ir a la Gehena[69], en el fuego inextinguible, 009:044 `donde su remordimiento no muere, y el fuego no se apaga.´ 009:045 Si tu pie te hace errar, córtatelo. Es mejor para ti entrar a la vida cojo, que tener tus dos pies y ser expulsado a la Gehena, en el fuego que nunca se extingue. 009:046 `donde su remordimiento no muere y el fuego no se apaga.´ 009:047 Si tu ojo te hace errar, sácatelo. Porque es mejor para ti entrar al Reino de Dios con un ojo, que teniendo dos ojos ser expulsado a la Gehena de fuego, 009:048 `donde su remordimiento no muere, y el fuego no se apaga.´ 009:049 Porque todos serán salados con fuego[70], y todo sacrificio será sazonado con sal. 009:050 La sal es buena, pero si la sal pierde su sabor, ¿Con qué la sazonarás? Tengan sal en ustedes mismos, y estén en paz unos con otros.» 10 010:001 Jesús se levanto de allí y fue a los límites de Judea y más allá del Jordán. Multitudes fueron a Él nuevamente. Y de nuevo les enseñó como usualmente hacia. 010:002 Los fariseos fueron donde Jesús para probarlo, y le preguntaron, «¿Es legal para un hombre divorciarse de su esposa?» 010:003 Él contestó, «¿Qué les ordenó Moisés?» 010:004 Ellos dijeron, «Moisés permitió que se escribiera un certificado de divorcio, para separarse de ella.» 010:005 Pero Jesús les dijo, «Por la dureza de sus corazones, él les escribió esa orden. 010:006 Pero desde el comienzo de la creación, `Dios los hizo hombre y mujer. 010:007 Por esto un hombre dejará a su padre y a su madre, y se unirá a su esposa, 010:008 y los dos serán una carne,´ así que ya no son dos, sino una carne. 010:009 Entonces lo que Dios ha unido que no lo separe el hombre.» 010:010 En la casa, sus discípulos le preguntaron nuevamente sobre el asunto. 010:011 Él les dijo, «Cualquiera que se divorcie de su esposa, y se case con otra, comete adulterio contra ella. 010:012 Si una mujer se divorcia de su esposo y se casa con otro, ella comete adulterio.» 010:013 La gente le estaba trayendo niños pequeños, para que Él los tocara, pero los discípulos reprendieron a quienes los estaban trayendo. 010:014 Cuando Jesús lo vio se indigno y les dijo, «¡Dejen que los niños pequeños vengan a mi! No se lo prohíban, porque el Reino de Dios pertenece a aquellos como estos[71]. 010:015 Con seguridad les digo, quien no reciba el Reino de Dios como un niño pequeño, no entrará de forma alguna.» 010:016 Los tomó en sus brazos, y los bendijo, poniendo sus manos sobre ellos. 010:017 Cuando salía hacia el camino, alguien corrió donde estaba, se arrodilló ante Él y le preguntó, «Buen Maestro, ¿Qué debo hacer para heredar la vida eterna?» 010:018 Jesús le dijo, «¿Por qué me llamas bueno? Nadie es bueno excepto el único Dios. 010:019 Tu sabes los mandamientos: `No mates,´ `No cometas adulterio,´ `No robes,´ `No des testimonio falso,´ `No engañes,´ `Honra a tu padre y a tu madre.´» 010:020 Él le dijo, «Maestro, he hecho todas estas cosas desde mi juventud.» 010:021 Jesús mirándolo, lo amó[72] y le dijo, «Una cosa te hace falta. Ve, vende lo que tengas y dalo a los pobres, y tendrás un un tesoro en el cielo; y ven, sígueme cargando tu cruz[73].» 010:022 Pero su cara se entristeció con esas palabras, y se fue apenado, porque tenía muchas posesiones. 010:023 Jesús miró alrededor, y les dijo a sus discípulos, «¡Que difícil es para los que tienen riquezas entrar en el Reino de Dios!» 010:024 Los discípulos estaban desconcertados por sus palabras. Pero Jesús les dijo de nuevo, «Hijos, ¡que duro es para los que confían en las riquezas entrar en el Reino de Dios! 010:025 Es más fácil para un camello[74] pasar por el ojo de una[75] aguja que para un rico entrar al Reino de Dios.» 010:026 Los discípulos estaban extremadamente asombrados, y le decían, « Entonces ¿Quién puede salvarse[76]?» 010:027 Jesús mirándolos, dijo«Con hombres es imposible, pero no con Dios, porque todas las cosas son posibles con Dios.» 010:028 Pedro comenzó a decirle, «Observa, nosotros hemos dejado todo y te hemos seguido.» 010:029 Jesús le dijo, «Con seguridad te digo, no hay quien haya dejado su casa, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o esposa, o hijos, o tierra, por mi causa, y por causa de la Buena Nueva, 010:030 sin recibir cien veces más. Ahora en este tiempo casas, hermanos, hermanas, madres, hijos, y tierra con persecuciones; y en la época que viene: vida eterna. 010:031 Y muchos de los que son primeros serán los últimos; y los últimos serán primeros.» 010:032 Estaban en el camino a Jerusalén; y Jesús andaba al frente de ellos, y ellos estaban maravillados; y los que los seguían estaban asustados. Él nuevamente tomó a los doce y comenzó a decirles cosas que iban a ocurrirle. 010:033 «Observen, vamos a Jerusalén. El Hijo del Hombre será entregado a los jefes de los sacerdotes y escribas. Ellos lo condenarán a muerte, y lo entregarán a los gentiles. 010:034 Ellos se burlarán de Él, lo escupirán, lo azotarán, y lo matarán. Al tercer día Él resucitará de nuevo.» 010:035 Santiago y Juan, los hijos de Zebedeo, se acercaron, diciendo, « Maestro, queremos que hagas por nosotros lo que te pidamos.» 010:036 Él les dijo, «¿Qué quieren que haga por ustedes?» 010:037 Ellos le contestaron, «En tu gloria, concédenos que podamos sentarnos, uno a tu derecha y el otro a tu izquierda.» 010:038 Pero Jesús les dijo, «No saben lo que están pidiendo. ¿Pueden ustedes beber la copa que yo bebo, y ser bautizados con el bautismo que yo soy bautizado?» 010:039 Ellos le dijeron, «Si podemos.» Jesús les dijo, «Ustedes de hecho beberán de la copa que yo bebo, y serán bautizados con el bautismo que yo soy bautizado; 010:040 pero no está en mí conceder sentarse a mi derecha o a mi izquierda, excepto para quienes esto ha sido preparado.» 010:041 Cuando los diez oyeron, comenzaron a indignarse con Santiago y Juan. 010:042 Jesús los llamó y les dijo, «Ustedes saben que aquellos que son reconocidos como mandatarios sobre las naciones las gobiernan y ejercen su poder sobre ellas. 010:043 Pero no será así entre ustedes, el que quiera ser más que el otro será su sirviente. 010:044 El que quiera de ustedes ser el primero, deberá ser el sirviente de todos. 010:045 Pues también el hijo del hombre no vino a ser servido sino a servir y a dar su vida para la redención de muchos.» 010:046 Llegaron a Jericó. Al salir de Jericó con sus discípulos y una gran multitud, el hijo de Timeo, Bartimeo quien era un mendigo ciego estaba sentado al lado del camino. 010:047 Cuando escuchó que era Jesús el Nazareno comenzó a gritar y decía, «¡Jesús, hijo de David ten piedad de mi!» 010:048 Muchos lo reprendían diciéndole que debía hacer silencio, pero el gritaba aun más, «¡Tu hijo de David, ten piedad de mi!» 010:049 Jesús se detuvo, y dijo «Llámenlo.» La gente llamó al ciego, diciéndole, «¡Alégrate! Levántate. ¡Jesús te está llamando!» 010:050 Él, votando su manta, saltó y fue donde Jesús. 010:051 Jesús le preguntó, «¿Qué quieres que haga por ti?» El ciego le dijo, «Raboni[77], que yo pueda ver de nuevo.» 010:052 Jesús le dijo, «Ve por tu camino. Tu fe te ha hecho bien.» De inmediato él recibió su vista, y siguió a Jesús en el camino[78]. 11 011:001 Cuando se acercaron a Jerusalén, en Betfagé y Betania, en el Monte de los Olivos, envió a dos de sus discípulos, 011:002 y les dijo, «Sigan el camino hasta el pueblo que está enfrente[79]. Cuando entren encontrarán un burro joven amarrado sobre el que nadie se ha sentado. Desamárrenlo, y traíganlo. 011:003 Si alguien les pregunta, `¿Por qué están haciendo eso?´ digan, `El señor lo necesita y pronto lo enviará de regreso aquí.´» 011:004 Fueron y encontraron un burro joven atado a una puerta sobre la calle, y lo desataron. 011:005 Algunos de los que estaban allí les preguntaron «¿Qué están haciendo, desamarrando el burro?» 011:006 Les dijeron tal como Jesús les había dijo, y ellos los dejaron ir. 011:007 Llevaron el burro donde Jesús, le pusieron sus capas y Jesús se sentó sobre este. 011:008 Muchos pusieron sus vestidos sobre el camino y otros cortaron ramas de los árboles, y las esparcieron por el camino. 011:009 Los que iban al frente y los que los seguían, decían, «¡ Hosanna! ¡Bendito es el que viene en el nombre del Señor! 011:010 ¡ Bendito es el reino de nuestro padre David que esta viniendo en el nombre del Señor! ¡Hosanna en lo más alto!» 011:011 Jesús entró en el templo en Jerusalén; después de haber mirado todo alrededor, cuando se hizo tarde fue a Betania con los doce. 011:012 Al día siguiente, cuando habían vuelto de Betania, tuvo hambre. 011:013 Viendo a cierta distancia una higuera con hojas, se acercó para ver si podía encontrar algo en ella. Cuando estuvo cerca, no encontró más que hojas, porque no era época de higos. 011:014 Jesús le dijo, «¡Que nadie pueda volver a comer frutos de ti!» y sus discípulos lo escucharon. 011:015 Fueron a Jerusalén[80], Jesús entró al templo, y comenzó a expulsar a los que vendían y compraban en el templo, y tumbó las mesas de los que cambiaban dinero, y las sillas de aquellos que vendían palomas. 011:016 Tampoco permitía que alguien cargara un recipiente[81] por el templo. 011:017 Enseñaba, diciéndoles «¿No está escrito, `Mi casa será llamada una casa de oración para todas las naciones?´ ¡Pero ustedes la han convertido en una cueva de ladrones!» 011:018 Los jefes de los sacerdotes y de los escribas lo escucharon, y buscaron como podrían destruirlo. Porque le temían, pues toda la multitud estaba asombrada con su enseñanza. 011:019 Cuando llegó la noche, salió de la ciudad. 011:020 En la mañana cuando pasaban, vieron la higuera seca desde la raíz. 011:021 Pedro, recordando, lo que Jesús había dicho, le dijo «¡Rabí, mira! La higuera que maldijiste se secó.» 011:022 Jesús les contesto, «Tengan fe en Dios. 011:023 Con seguridad les digo, quien le diga a esta montaña, `Levántate y arrójate al mar, y no dude en su corazón, sino que crea que lo que dice está pasando; tendrá cualquier cosa que diga. 011:024 Por eso les digo, todas las cosas por las que recen y pidan, crean que las han recibido, y las tendrán. 011:025 Siempre que se detengan a orar, perdonen, si tienen algo contra alguien; para que su Padre, que está en el cielo, pueda también perdonarlos por sus transgresiones. 011:026 Pero si ustedes no perdonan, su Padre en el cielo tampoco perdonará sus transgresiones.» 011:027 Regresaron a Jerusalén otra vez y cuando Jesús estaba caminando en el templo, los jefes de los sacerdotes, los escribas y los ancianos se le acercaron. 011:028 y comenzaron a decirle, «¿Con qué autoridad haces estas cosas? o ¿Quién te dio la autoridad para hacer estas cosas?» 011:029 Jesús les dijo, «Yo les haré una pregunta. Contéstenme y yo les diré con que autoridad hago estas cosas. 011:030 ¿El bautizo de Juan era del cielo o de los hombres? Contéstenme.» 011:031 Razonaron entre ellos, diciendo, «Si contestáramos, `Del cielo;´ Él dirá, `¿Por qué no le creyeron?´» 011:032 Si contestaban, `De hombres´ temían a la gente, porque todos todos tenían a Juan como un profeta. 011:033 Ellos le contestaron a Jesús, «No sabemos.» Jesús les dijo, «Tampoco les diré con que autoridad hago estas cosas.» 12 012:001 Comenzó a hablarles en parábolas. «Un hombre plantó una viña, puso una cerca a su alrededor, cavó un hoyo para la prensa de vinos, construyó una torre, la rentó a algunos campesinos[82] y se fue a otro país[83]. 012:002 Cuando fue el tiempo, envió a un sirviente donde los campesinos para tomar su parte de los frutos de la viña. 012:003 Lo tomaron, lo golpearon, y lo sacaron con las manos vacías. 012:004 Nuevamente, les envió otro siervo; y ellos lo apedrearon, lo hirieron en la cabeza[84], y lo sacaron tratándolo aberrantemente. 012:005 Nuevamente envió otro; y ellos lo mataron; así como a muchos otros, golpeando algunos, y matando a otros. 012:006 Entonces aún teniendo otro, a su hijo amado, se los envió por último diciendo, `Ellos respetarán a mi hijo.´ 012:007 Pero los campesinos dijeron entre ellos, `Este es el heredero. Vengan, matémoslo y la herencia será nuestra. ´ 012:008 Ellos lo tomaron, lo mataron y lo sacaron de la viña. 012:009 ¿Qué hará entonces el señor de la viña? Vendrá y destruirá a los campesinos, y dará la viña a otros. 012:010 ¿No han leído esta Escritura `La piedra que los constructores rechazaron, La misma fue convertida en cabeza de la esquina. 012:011 Esto fue del Señor, Es maravilloso ante nuestros ojos´?» 012:012 Ellos trataban de apresarlo, pero temían a la multitud; porque percibieron que con la parábola Él hablaba en contra de ellos. Lo dejaron, y se fueron. 012:013 Le enviaron algunos de los fariseos y de los herodianos, para que le pusieran una trampa con sus palabras. 012:014 Cuando llegaron, le preguntaron, «Maestro, sabemos que eres honesto y no defraudas a nadie; porque no estás parcializado por alguien, sino que verdaderamente enseñas el camino de Dios. ¿Está permitido pagar impuestos al Cesar o no? 012:015 ¿Debemos darlos o no darlos?» Pero Él conociendo su hipocresía les dijo, «¿Por qué me prueban? Traíganme un denario, para poder verlo.» 012:016 Ellos lo trajeron. Él les dijo, «¿De quien es esta imagen y esta inscripción?» Ellos le contestaron, «Del Cesar.» 012:017 Jesús les contestó, «Den al Cesar las cosas que son del Cesar, y a Dios las cosas que son de Dios.» Se maravillaron grandemente de Él. 012:018 Allí llegaron a Él unos Saduceos, quienes sostenían que no hay resurrección. Le preguntaron, 012:019 «Maestro, Moisés nos escribió, `Si el hermano de un hombre muere, y deja una esposa tras él, y no deja niños, su hermanos deben tomar la esposa, y continuar la familia por su hermano.´ 012:020 Había siete hermanos. El primero tomó una esposa, y al morir no dejó descendencia. 012:021 El segundo la tomó, y murió, sin dejar hijos tras él. El tercero de la misma forma; 012:022 y los siete la tomaron sin dejar hijos. La mujer fue la ultima en morir. 012:023 En la resurrección, [85]¿De cuál de todos será esposa? Pues los siete la tuvieron como esposa.» 012:024 Jesús les contestó, «¿No es esto porque ustedes están equivocados, sin conocer las escrituras, ni el poder de Dios? 012:025 Pues cuando resuciten de los muertos no estarán casados ni se entregarán en matrimonio, sino que son como los ángeles en el cielo. 012:026 Acaso sobre la resurrección de los muertos; ¿No han leído en el libro de Moisés sobre la zarza, como Dios le habló, diciendo, `Yo soy el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob?´ 012:027 Él no es el Dios de los muertos, sino de los vivos. Ustedes por lo tanto están realmente equivocados.» 012:028 Uno de los escribas fue y los escuchó discutiendo juntos. Sabiendo que Jesús les había contestado bien le pregunto, «¿Cuál mandamiento es el más importante de todos?» 012:029 Jesús contestó, «El más importante es, `Escucha Israel, El Señor nuestro Dios el Señor es uno: 012:030 amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con toda tu fuerza. ´ Este es el primer mandamiento. 012:031 El segundo es así, `Amarás a tu prójimo como a ti mismo.´ No hay otros mandamientos más importante que estos.» 012:032 El escriba le dijo a Jesús, «Realmente maestro, haz dicho bien que Él es uno y que no hay otro sino Él, 012:033 y amarlo con todo el corazón, todo el entendimiento, todo el alma y con toda la fuerza, y amar al prójimo como a sí mismo son más importante que todas las ofrendas que se queman y los sacrificios.» 012:034 Cuando Jesús vio que contestó sabiamente le dijo, «Tú no estás lejos del Reino de Dios.» Nadie se atrevió a hacerle más preguntas después de esta. 012:035 Jesús dijo mientras enseñaba en el templo, «¿Cómo es que los escribas dicen que el Cristo es el hijo de David? 012:036 Pues David mismo dijo inspirado por el Espíritu Santo, `El Señor le dijo a mi Señor, Siéntate a mi mano derecha, Hasta que haga de tus enemigos un estrado para tus pies.´ 012:037 Entonces David mismo lo llama Señor, así que ¿Cómo puede ser Él su hijo?» La gente común lo escuchó con agrado. 012:038 En su enseñanza les decía, «Tengan cuidado de los escribas, a quienes les gusta caminar con mantos largos y ser saludados en las plazas, 012:039 ocupar los mejores lugares en las sinagogas, y ocupar los mejores puestos en los banquetes: 012:040 aquellos que devoran en las casas de las viudas y pretenden hacer largas oraciones, serán los que reciban mayor condena.» 012:041 Jesús se sentó al frente del deposito para limosnas, y observó como la multitud ponía dinero allí. Muchos que eran ricos ponían mucho. 012:042 Una viuda pobre fue y puso dos pequeñas monedas de cobre, [86] que equivalían a una moneda cuadrante. [87] 012:043 Jesús llamó a los discípulos y les dijo «Con seguridad les digo, esta pobre viuda dio más que todos los que están dando limosna, 012:044 porque todos ellos dieron de su abundancia, pero ella, de su pobreza, dio todo lo que tenía para vivir.» 13 013:001 Cuando salía del templo, uno de sus discípulos le dijo, «Maestro, ¡mira que clase de piedras y que clase de construcciones!» 013:002 Jesús le dijo, «¿Ves estos grandes edificios? No quedara una piedra sobre otra, cada una será derribada.» 013:003 Mientras se sentaba en el Monte de los Olivos al frente del templo, Pedro, Santiago, Juan y Andrés le preguntaron en privado, 013:004 «Dinos, ¿Cuándo ocurrirán esas cosas? ¿Cuál será la señal de que estas cosas están cerca de ocurrir?» 013:005 Jesús, contestando, comenzó a decirles, «Cuiden que nadie los guié para perderlos. 013:006 Porque muchos vendrán en mi nombre, diciendo, ¡Yo soy Él![88]´ y harán perder a muchos. 013:007 «Cuando escuchen de guerras y rumores de guerras, no se perturben. Porque eso debe ocurrir, pero no será el fin. 013:008 Porque unas naciones se alzarán contra otras, y unos reinos contra otros. Habrá terremotos en varias partes. Habrá hambrunas y problemas. Estas cosas son el comienzo de los dolores del parto. 013:009 Pero cuídense a si mismos, porque la gente los enviará a los consejos. Serán golpeados en las sinagogas. Estarán frente a mandatarios y reyes por mi causa, para dar testimonio ante ellos. 013:010 Primero la Buena Nueva[89] debe ser predicada en todas las naciones. 013:011 Cuando los conduzcan y los entreguen, no tengan ansiedad antes, ni premediten lo que dirán, pero digan lo que les será dado en esa hora. Porque no serán ustedes quienes hablen sino el Espíritu Santo 013:012 «Un hermano enviará a su hermano a la muerte, y un padre a su hijo. Los hijos se levantarán contra sus padres, y causarán que sean enviados a la muerte. 013:013 Ustedes serán odiados por todos los hombres por causa de mi nombre, pero aquel que persevere hasta el fin, lo mismo será salvado. 013:014 Y cuando vean la abominación y la desolación, de la que hablaba Daniel el profeta, estando donde no debería (que el lector entienda), entonces que aquellos que estén en Judea huyan a las montañas, 013:015 y aquel que este en la azotea de la casa que no baje, ni entre, para sacar algo de su casa. 013:016 Aquel que esté en el campo que no regrese a recoger su abrigo. 013:017 ¡Pero pobres de quienes estén con niños[90] o de las que amamanten bebes en esos días! 013:018 Rueguen para que su huida no sea en invierno. 013:019 Porque en esos días habrá opresión[91], como no la ha habido hasta ahora desde el comienzo de la creación que Dios hizo, y como no la habrá nunca más. 013:020 Si no fuera porque el Señor acortara esos días, no se salvaría carne alguna; pero por causa de los elegidos, que Él escogiera, Él acortará esos días. 013:021 Entonces si alguien les dice, `¡Miren, aquí está Cristo!´ o, `¡Miren, ahí!´ no le crean. 013:022 Porque se levantarán falsos cristos y falsos profetas, y mostrarán señales y maravillas, que podrán guiar para perder, si es posible, incluso a los elegidos. 013:023 Pero estén atentos. «Observen, que les he dicho todo esto con anterioridad. 013:024 Y en esos días después de la opresión, el sol se oscurecerá, la luna no dará su luz, 013:025 las estrellas caerán del cielo, y los poderes que están en los cielos se agitarán. 013:026 Entonces verán al Hijo del Hombre viniendo en nubes con gran poder y gloria. 013:027 Entonces Él enviará a sus ángeles, y agrupará a sus elegidos desde los cuatro vientos, desde los confines de la tierra y los confines del cielo. 013:028 «Ahora de la higuera, aprendan esta parábola. Cuando la rama se ponga suave, y salgan sus hojas, ustedes sabrán que el verano está cerca; 013:029 lo mismo será con ustedes, cuando vean que estás cosas están por ocurrir, sepan que está cerca, en la puerta. 013:030 Con seguridad les digo, esta generación[92] no pasará sin que todo esto ocurra. 013:031 Cielo y tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán. 013:032 Pero el día y la hora nadie los conoce, ni siquiera los ángeles del cielo, ni el Hijo, sino sólo el Padre. 013:033 Observen, estén alerta, y recen; porque ustedes no saben cuando sea el tiempo. 013:034 «Es como un hombre, que viaja a otro país, dejando su casa, y dando autoridad a sus siervos, y a cada uno su trabajo, y también ordenará al portero estar atento. 013:035 Entonces estén atentos, porque ustedes no saben cuando llega el Señor de la casa, si en la tarde, o a media noche, o cuando el gallo cante, o en la mañana; 013:036 que no los encuentre durmiendo si llega de repente. 013:037 Lo que les digo, se lo digo a todos: Estén atentos.» 14 014:001 Faltaban en ese entonces dos días para la fiesta de pascua y de los panes sin levadura, y los jefes de los sacerdotes y de los escribas buscaban como podían hacerlo caer con algún fraude y como matarlo. 014:002 Porque habían dicho, «No durante la fiesta, porque la gente podría rebelarse.» 014:003 Mientras estaba en Betania, en la casa de Simón el leproso, cuando se sentaba a la mesa, llegó una mujer con una jarra de alabastro con un aceite de nardo puro, muy costoso. Rompió el jarro, y lo vertió sobre la cabeza de Jesús. 014:004 Pero algunos[93] se indignaron entre ellos, diciendo, «¿Por qué se ha gastado este aceite? 014:005 Se hubiera podido vender por más de trecientos denarios[94], y darlos a los pobres.» Ellos murmuraban contra ella[95]. 014:006 Pero Jesús dijo, «Déjenla tranquila. ¿Por qué la molestan? Ella ha hecho un buen trabajo conmigo. 014:007 Porque siempre tendrán a los pobres con ustedes y siempre que lo deseen pueden hacerles el bien; pero no siempre me tendrán. 014:008 Ella ha hecho lo que ha podido[96]. Ha preparado con aceite mi cuerpo antes del entierro. 014:009 Con seguridad les digo, donde quiera que esta Buena